Cuando Sam da una patada en el culo de Leo, quiere agarrarla por los hombros y sacudirla. ¿Qué demonios le hizo a ella, de todos modos? No está acostumbrado a tratar a las mujeres como si fuera veneno, y no iba a permitir que ella se escape cada vez que se acercaba. Ha tenido suficiente con personas que huyen de una vida... Cuando ella huye, empieza a perseguirla. Pero encontrar a Sam no es tan fácil como imaginaba.
La atracción sexual entre ellos es tan espesa, que Sam prácticamente puede recogerla en la mano. No hay manera de que pueda negar la promesa de placer que le daría quedarse con Leo.
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